Modelo
Modelo de factura de trabajos de adoquinado
La factura de trabajos de adoquinado es el documento con el que, terminada la obra, reclamas tu dinero. Tiene que ser inequívoca: quién factura a quién, número, fechas, qué se hizo, el IVA y cómo se paga. Abajo está lo que debe llevar la factura y dónde dejan los adoquinadores un hueco con más frecuencia.
Qué debe llevar la factura
- La palabra «factura» y un número correlativo que siga al anterior.
- Emisor: nombre o empresa y dirección. El autónomo pone su NIF; una sociedad (SL) añade su NIF y los datos del Registro Mercantil.
- NIF-IVA, si operas con otros países de la UE.
- Destinatario (cliente) y la dirección de la obra, si es distinta.
- Fecha de la factura, fecha de la obra y vencimiento.
- Descripción y alcance de la obra: la mano de obra y el material, la cantidad, el precio unitario y la suma —colocación 50 m² a 18 €, 30 ml de bordillo a 20 € y así por toda la obra.
- Base imponible, tipo y cuota de IVA.
- Total y datos de pago: IBAN, concepto, vencimiento.
Base imponible, IVA y NIF: en qué fijarte
El contenido de la factura gira en torno al IVA, y con una plantilla ajena no se resuelve. Como autónomo, repercutes el 21 % de IVA desde el primer euro: en España no hay un umbral de exención como en otros países. Si tu situación encaja en un régimen especial, eso lo decides con tu gestor, no en un foro.
En la práctica, describes la obra en la base imponible y muestras el impuesto en una línea propia con su tipo y su cuota. De las dos partidas de arriba sale una base imponible de 1.500 €; el 21 % de IVA son 315 €, y el total a pagar 1.815 €.
Pon el NIF correcto y no factures un IVA que no corresponde. Un cliente que se deduce el IVA soportado te devolverá una factura mal hecha, así que emítela bien y sin demora una vez terminada la obra. Esto no es asesoramiento fiscal; ante la duda, pregunta a tu gestor. La idea es que el destinatario no tenga que devolverte la factura para corregirla.
Factura de anticipo en el adoquinado
En una obra para la que compras palés por adelantado, es habitual una factura de anticipo. No es la factura final, sino la solicitud de cobrar una parte. Tras el pago y la ejecución llega la factura final, que suma la obra completa, resta el anticipo cobrado y liquida la diferencia.
Regla práctica: el anticipo debería cubrir el material, no la mano de obra. El material es el gasto que asumes antes de que nada esté colocado, y detrás de esa cifra hay un albarán del almacén. Un anticipo sobre la mano de obra el cliente lo lleva peor y cuesta más justificarlo.
En obras largas, una factura parcial en un hito visible —base terminada, media superficie colocada— mantiene la distancia entre tus gastos y tus cobros dentro de un límite llevadero.
Presupuesto frente a factura
El orden suele ser: presupuesto antes de la obra (precio para un alcance descrito), tras el sí la ejecución, y al final la factura como documento de cobro. Lo bien escrito que esté el presupuesto decide cuánto margen tienes en la factura: por eso merece la pena dedicarle el rato.
Como las partidas son las mismas, la factura sale rápido del presupuesto aceptado —no se pica nada, y los dos documentos no pueden contradecirse sobre el alcance de la obra.
Transferencia y código QR de pago SEPA
Pon una fecha de vencimiento en la factura, no un «al entregar». Treinta días es un plazo de pago habitual en el gremio; una fecha te da algo concreto a lo que agarrarte, una fórmula vaga no da nada. Añade el IBAN y el concepto —mejor el número de factura, para que el cobro se identifique sin esfuerzo.
El código QR de pago SEPA (Scan2Pay), que las apps bancarias leen como código QR europeo, le ahorra al cliente picar los datos: escanea el código y el importe, el IBAN y el concepto ya están puestos. Paving Planner lo mete en el PDF mientras el importe esté en euros; para otras monedas, el formato no tiene código.
Convierte el presupuesto aceptado en la base de tu factura: con logotipo, sin picar cifras y gratis.
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Mira el modelo de presupuesto, cómo armar un presupuesto y cómo presupuestar una obra de adoquinado.
Preguntas frecuentes
¿Qué datos tiene que llevar una factura?
La palabra factura con su número correlativo, emisor y destinatario con nombre o empresa y dirección, el NIF, la fecha de la factura y la fecha de la obra, la descripción y el alcance de la obra con cantidad y precio, la base imponible con el tipo y la cuota de IVA, y el total con los datos de pago.
¿Qué diferencia hay entre presupuesto y factura?
El presupuesto pone el precio antes de la obra y vale tal como está escrito, con su alcance y su validez. La factura llega después de la obra y reclama el cobro. Como las partidas son las mismas, la factura sale del presupuesto aceptado sin volver a picar cifras.
¿Tengo que repercutir el IVA?
Sí. Como autónomo repercutes el 21 % de IVA desde el primer euro; en España no hay un umbral de exención como en otros países. En la factura van la base imponible, el tipo del 21 % y la cuota. Si tu régimen es especial (por ejemplo el recargo de equivalencia en algunos casos), consúltalo con tu gestor.
¿Cómo debería pagar el cliente?
Lo habitual es la transferencia: en la factura van el IBAN, el concepto y una fecha de vencimiento concreta, no un vago «al entregar». Pon como concepto el número de factura, así el cobro se identifica sin esfuerzo.
Escrito por Michal Antal, autor de Paving Planner. Las cifras del texto las calcula la misma app con la que los adoquinadores hacen sus presupuestos. Revisado por última vez el 4 de agosto de 2026.